PRESENTACIÓN

Este artículo, redactado con brevedad  y concreción, está basado en el Clínic de la ACEB organizado durante las Navidades del 2015 en Sant Adrià del Besós y dirigido a los entrenadores más jóvenes y noveles. Aunque hablo de cosas muy básicas y elementales, mis años de experiencia me confirman que son claves.

La temporada 2015-2016 fue la primera vez que no estuve entrenando ni vinculado a ningún equipo de baloncesto. Al tener mucho más tiempo libre, pude ordenar mis ideas y trabajar en la mejora de mi propio modelo de entrenador. Esta situación también me permitió hacer clínics, charlas, mesas redondas y dar clases en cursos de entrenadores.

Cuando hacía cursos de formación, en el primer día de clase, comenzaba haciendo la misma pregunta a mis alumnos: ¿Porqué sois entrenadores? Creo que es básico y elemental hacernos esta pregunta.

Personalmente soy entrenador para intentar:          

Disfrutar entrenando y jugando a baloncesto.

Ayudar a los jugadores a sacar su máximo potencial.

Darles las herramientas para que lo consigan y que aprendan a entrenar solos.

Construir equipos fuertes, compactos, donde todos trabajen por el bien colectivo.

Enseñarles a entender el juego: leer el juego.

También les preguntaba: ¿Cuál es la herramienta más importante que yo puede dar a mis jugadores?

Mi respuesta es la pasión. Consigue que tus jugadores amen el baloncesto y ellos mismos encontrarán su propio camino para crecer y mejorar. Tenemos que ser multiplicadores y potenciadores de la pasión y la ilusión. Nunca podemos restar.

Muchas veces la falta de conocimiento y experiencia se pueden compensar gracias a nuestra gran pasión. ¿Cuántos cantantes y grupos musicales graban su mejor disco cuando comienzan? ¿Cuántos escritores hacen lo mismo con su primer libro o un director de cine con su primera película?

Lo mismo podríamos decir de muchos entrenadores con sus primeros equipos. Hay muchos ejemplos. En ocasiones, con menos conocimientos, se consiguen grandes resultados y todo gracias a nuestra pasión y energías. Nunca la menospreciemos.

PRINCIPIOS DE MI FILOSOFÍA

Hay que disfrutar del camino, hay que disfrutar cada día.

A veces queremos planificar todo nuestro futuro y cada día creo más, que hay que dejar que las cosas fluyan solas. Desde mis inicios entrenando en la Escuela Garbí siempre he hecho lo mismo: vaciarme, dando lo mejor de mí mismo y disfrutando de cada momento.

Mi camino como entrenador, me ha ido llevando por lugares que nunca podía imaginar. Acabar viviendo sólo del baloncesto, ha sido el producto de intentar ser mejor cada día y la consecuencia indirecta de mi amor por el baloncesto, con todo lo que ello representa.

El jugador y el equipo son lo principal.

Los entrenadores son una ayuda para conseguir los objetivos individuales y colectivos, pero nunca tienen que ser una carga ni un impedimento para hacerlo posible.

Nosotros siempre por encima del yo.

Anteponer el grupo, no quiere decir que descuidemos las inquietudes y los objetivos personales de los jugadores, pero hay que recordar, que nos dedicamos a un deporte colectivo y todos trabajamos por el bien del equipo.

Para crecer es necesaria una formación continua.

Si cada día queremos ser mejores entrenadores, la formación continuada es imprescindible.

Hay que cuestionarlo todo

No podemos dar nada por seguro o definitivo. Entrenar, supone estar en continuo reciclaje de todo aquello vinculado a nuestro trabajo como entrenadores: la planificación, el trabajo de táctica, la técnica, la preparación física, el scouting, la atención psicología, etc.

Flexibilidad y adaptación

Probablemente a todos nos agradaría ser primeros entrenadores de un equipo Top, pero eso solo está al alcance de unos cuantos. Lo que sí es posible es intentar trabajar haciendo lo que nos gusta. Si   nos limitamos a una sola posibilidad de trabajo, como por ejemplo, ser primer entrenador de una determinada liga, está claro que nuestras opciones de trabajo serán muy limitadas. Yo priorizo trabajar en el baloncesto por encima de la posición o el lugar. Puedo trabajar en casa o en el extranjero, hacer de primer entrenador con profesionales o con jóvenes, puedo hacer de asistente, hacer tecnificaciones, realizar tareas de scouting de equipos o de jugadores, dar cursos de formación y charlas e incluso en mis inicios, hice de preparador físico. Cuanto más abramos el abanico de nuestras posibilidades, más opciones tendremos para estar vinculados al baloncesto.

Salir de nuestra zona de confort.

En esta temporada 2016-2017, volveré a entrenar en el F.C. Barcelona, el club donde ya había trabajado durante trece años, hasta que al final de una gran temporada como fue la del 2009-2010 (Campeones de la Euroliga, Copa del Rey y haciendo un gran baloncesto) decidí abandonar el club, para salir de mi zona de confort y encontrar nuevos retos profesionales. La estabilidad y la comodidad siempre están bien pero en ocasiones, no nos permite mejorar y crecer lo suficiente. Animo a salir a entrenar en el extranjero, aunque muchas veces resulte duro, al mismo tiempo es enriquecedor, tanto en el ámbito personal como en el profesional.

Tener en cuenta el ámbito de las condiciones.

Lo primero que tenemos que conocer de nuestro lugar de trabajo, son los factores que pueden condicionarlo y dificultarlo. Hay que adaptarse poco a poco y tener paciencia. Tenemos que saber con qué medios materiales contamos (condiciones instrumentales); con quién trabajaremos (las condiciones de la personas) y dónde (las condiciones socio-culturales y económicas del club). Al llegar a un club, es clave conocer “el ámbito de las condiciones”; si somos conscientes del lugar donde trabajamos, la adaptación será más fácil.

Conocer y aplicar el ámbito de las decisiones.    

En segundo lugar hay que saber aplicar el ámbito de las decisiones, es decir: todo aquello que prepara, dice y analiza el entrenador. Importa cómo lo hacemos (estrategias de enseñanza, métodos práctica y de aprendizaje), mediante qué (Las actividades) y en qué nos basamos para hacerlo (dominio de los contenidos). Con frecuencia nos centramos en las actividades que hacemos y nos olvidamos de las estrategias que tenemos que utilizar o de los contenidos que deberíamos trabajar. Hay que tener muy claro que contenidos hay que entrenar (la técnica, la táctica), qué estrategias utilizar (organización, métodos… ) y qué actividades ejecutar (ejercicios, tareas, juegos, etc.) Todo está relacionado.

No vale copiar y pegar.

Está muy bien aprender de otros entrenadores, jugadores y equipos. Es muy útil coger ideas de otros, pero lo más importante es saber cómo hacerlas servir, cuándo y con quién. Lo que le funciona a un jugador o equipo determinado, no quiere decir que nos funcione a nosotros. Coger ideas e información de otros y hacerla vuestra, trabajarla y no copiarla simplemente: adaptarla.

Se tú mismo.

Hay muchos entrenadores, hay muchos modelos y formas de actuar. La diversidad es buena y no podemos pretender que todos entrenemos de la misma manera, sería muy aburrido. Nos tenemos que sentir cómodos haciendo nuestro trabajo, siendo fieles a nosotros mismos, de acuerdo con nuestra personalidad. No podemos ser y actuar como aquello que no somos.

Iniciativa y valentía al tomar las decisiones.      

El miedo no ayuda a tomar las decisiones correctas. Cuando jugamos sin miedo nos atrevemos a hacer más cosas y dejamos sentir y fluir el juego. No hay que ir siempre a remolque de los equipos contrarios, tenemos que anticiparnos y sentirnos cómodos. Actualmente en las ligas de mucho nivel, es complicado proponer un único plan de partido y mantenerlo los cuarenta minutos. Hay que tener diferentes alternativas y variantes ofensivas, defensivas y motivacionales.

Cada jugador es diferente.

Necesitamos un trabajo personalizado. Todos los jugadores son diferentes y hay que especificar y personalizar en nuestros entrenamientos, no solo los aspectos físicos, sino también el técnico, el táctico y el psicológico. Utilizar apropiadamente el cuerpo técnico nos ayudará a hacerlo posible. El entrenador solo no puede llegar a todo y a todos. Es muy complicado. Hay que ayudar a que el jugador conozca sus puntos fuertes y los puntos débiles que ha de mejorar. Hay que conseguir que cada uno explote sus puntos fuertes, no todos tienen los mismos. Si nosotros mismos como entrenadores, aprovechamos nuestros puntos fuertes, tendremos más posibilidades de encontrar nuestro propio rol, nuestro espacio y ser más útiles al quipo

Los roles no se dan, se ganan.  

El rol se lo gana cada uno, pero los entrenadores pueden ayudar a que los jugadores encuentren su espacio, su propio rol. No creo que se haya de regalar minutos a quienes no se lo merecen, especialmente a los jóvenes. La cultura del esfuerzo y el sacrificio para conseguir algo es el camino.

Cada equipo es diferente.

Lo que hemos hecho con un equipo no quiere decir que nos sirva para otro. Con los equipos pasa lo mismo que con los jugadores: Las cargas, los sistemas, las defensas, los ejercicios y las estrategias, hay que adaptarlas al equipo que tenemos en ese momento. Incluso en un equipo donde repiten todos los jugadores, una temporada puede ser diferente a la otra. Las dinámicas del equipo, los resultados, las lesiones y otros muchos componentes pueden alterar el rendimiento de ese equipo. La tarea del entrenador es ver y reconocer cómo está en cada momento su equipo. Una de las mejores maneras de saberlo es hablando con todos los que forman parte del equipo. Preguntando se obtiene una información extraordinaria.

Adaptarse a las diferentes competiciones.

Adaptarse a cada competición parece que es de sentido común, pero muchas veces lo olvidamos y queremos hacer lo mismo sin tener en cuenta la categoría o la liga que juguemos. Eso queda mucho más patente cuando entrenas fuera de tu país. Como ya comentamos antes, conocer el ámbito de las condiciones del Club, es la clave para conseguir nuestra adaptación como camino del éxito.

Simplificar: menos es más.

Cada día cuesta más construir proyectos a largo término, porque los jugadores cambian de club y los entrenadores tienen menos tiempo para conjuntar sus equipos. Los equipos de máximo nivel, cada temporada juegan más partidos y entrenan menos.

Como entrenadores tenemos que aprender a simplificar, para no correr el riesgo de estar pidiendo a los jugadores muchas cosas que posiblemente no tienen tiempo de asimilar.

En mi segunda etapa en Ucrania entrenando al CB Donetsk al jugar durante más dos meses tres partidos por semana (Eurocup, VTB y Ucranian Superleague), me ayudó a abrir los ojos y entender, que necesitaba simplificar mi propio modelo de entrenador y mi forma de jugar. Llegué a la conclusión que en ocasiones, hay que entrenar menos para rendir más.

Tener más experiencia y saber más nos tendría que ayudar.

La experiencia y saber más tiene que ayudarnos a simplificar, marcar prioridades, ajustarnos al equipo, optimizar nuestro tiempo y cuidar mejor las relaciones con las personas. Muchas veces queremos demostrar lo mucho que sabemos, olvidando que el protagonista es el jugador y el baloncesto. El entrenador no es el protagonista, es el facilitador.

Buscar el equilibrio.

Encontrar el equilibrio en nuestro trabajo  es un objetivo prioritario. El equilibrio nos da armonía, estabilidad, más recursos y posibilidades. Hay que conseguir el equilibrio entre el ataque y la defensa, entre la técnica y la táctica, entre la libertad y la disciplina, entre el juego dinámico y estático, entre el entrenamiento y el descanso, entre la juventud y la veteranía, entre los jugadores nacionales y los extranjeros…

Transmitir ideas claras.

Dominar la comunicación, es un buen recurso que nos ayuda a simplificar nuestro trabajo. Muchas veces hablamos demasiado y el mensaje no queda claro. Necesitamos tener ideas claras y concretas, que nos ayuden a resolver los problemas del juego. Es importante tener un vocabulario amplio, para poder explicar y concretar las cosas que pasan en un campo de baloncesto. Muchos entrenadores utilizan el inglés, porque es un idioma de palabras cortas que definen acciones muy concretas.

Otra buena manera de comunicarse es creando nuestra propia nomenclatura tanto en ataque como en defensa: con palabras, números, señales, gestos…

El scouting y los planes de partido.

Hacer el scouting y elaborar los planes del partido, son una gran parte del trabajo de un equipo profesional, pero no es el único. Hay que dedicar horas a estudiar a los rivales, pero siempre hay que estar frescos para rendir al cien por cien en los entrenamientos y en los partidos. Personalmente he vivido situaciones de llegar a más de un entrenamiento agotado por las mil horas dedicadas al scouting y los vídeos. Como ya he comentado antes, conseguir el equilibrio es prioritario y éste es un ejemplo que puede romperlo.

Por mucho que a los entrenadores nos agrade controlar casi todo, tenemos que estar preparados para saber leer (entender), lo que está pasando realmente y rectificar a tiempo. Muchas veces creemos haber descubierto el plan y la táctica perfecta y enseguida aprendemos, que saber modificar y hacer cosas diferentes a las planificadas y previstas, no es fácil. Yo todavía estoy aprendiendo a hacerlo.

Relaciones entre jugadores, cuerpo técnico y directiva.

En un equipo nos encontramos con jugadores, técnicos y directivos, tres grupos de personas, que cuanto mejor sean sus relaciones más opciones de éxito tendremos. Los entrenadores somos los responsables de la coordinación y buena relación entre todos ellos. Dedicamos mucho tiempo a programar los entrenamientos, la táctica y la preparación de los partidos, pero también hay que dedicar tiempo a fomentar y cuidar las relaciones entre todos los que de una u otra manera, forman parte de nuestro equipo. Las relaciones personales son fundamentales. Cuando entrenamos jóvenes, no podemos obviar la importancia y trascendencia que tienen los padres sobre sus hijos.

No dejar que los problemas se hagan grandes.                                                        

Los problemas hay que resolverlos a tiempo. Muchas veces quienes están por encima de nosotros, esperan al final de la temporada para hablar con nosotros y tomar decisiones. Creo que sería más lógico que lo hiciesen durante la temporada, para que los problemas no se hagan más grandes y nos ayude a solucionar el día a día.

Implicar y aprovechar el cuerpo técnico.

Aprender a delegar es un ejemplo de madurez y confianza en nuestra gente. Entre otras muchas tareas pueden dirigir el calentamiento o hacer el trabajo específico por posiciones y cuando trabajamos en pista, un entrenador puede centrarse en el ataque y otro en la defensa. También ayuda que el staff mantenga una comunicación directa y continuada con los jugadores. En los minutos finales, al hacer los estiramientos, el cuerpo técnico puede aprovecharlos para hablar y sacar conclusiones sobre el entrenamiento.

Formar y hacer crecer a nuestra gente.

Personalmente, quiero rodearme de los mejores profesionales posibles. Quiero asistentes con mentalidad de primer entrenador y con el deseo de mejorar cada día.

Incorporar la figura del psicólogo deportivo.                                                          

El ritmo frenético de la competición, muchas veces, no permite encontrar el espacio y el momento para hablar con tranquilidad todos juntos. Si es posible, recomiendo que se organice una sesión semanal con todo el Staff y un psicólogo deportivo. El aspecto mental de manera particular en el momento de afrontar la competición y jugar los partidos, marca la diferencia entre un buen y gran equipo, entre un buen y gran jugador y entre un buen y gran entrenador.

Compartir los conocimientos y ser generosos

Estar abiertos a hablar, transmitir y compartir lo que sabemos. Que los demás tengan esta información, no significa que necesariamente sepan hacerla servir igual. Si quieren que les funcione, tendrán que adaptarla, trabajarla y hacerla suya. Nunca podremos olvidar que importante fue en nuestros inicios que otros entrenadores compartiesen con nosotros sus conocimientos.

PREMISAS BÁSICAS PARA ORGANIZAR LOS ENTRENAMIENTOS

Competir, disfrutar y variar mucho. La monotonía es mala aliada.

Todo lo que no se entrena se olvida.

Repetir los contenidos durante toda la temporada y no sólo cuando un apartado del juego no funciona. Más vale prevenir que curar.

El camino más directo para aprender a jugar es: JUGANDO. Se aprende sobre todo jugando.

Hacer máximo un entrenamiento antes y después de los partidos.

Entrenar máximo dos días por semana mañana y tarde.

Procurar que haya un día de descanso a la semana.

Si solo disponemos de tres entrenamientos a la semana, intentar entrenar lunes, miércoles y viernes. En estos casos, si jugamos los partidos de casa los domingos, intentar hacer un entrenamiento extra los sábados.

Hacer entrenamientos de equipo entre 75 y 120 minutos, dependiendo del día de la semana.

Si disponemos de pocas horas de pista, hacer los calentamientos fuera de ella. Entrar a la pista preparados para entrenar con intensidad.

Cómo optimizar el tiempo: PLANIFICANDO.

Organizar el plan semanal:

Qué puedo entrenar fuera de la pista.

De cuánto tempo dispongo a la semana.

Qué contenidos quiero trabajar.

Cuándo y cómo   trabajar estos contenidos.

Qué actividades (ejercicios, tareas, juegos reducidos, etc.) utilizaré para trabajar los contenidos elegidos.

Ordenar estas actividades dentro del entrenamiento diario

Entrenar como mínimo dos días por semana:

La técnica individual específica, técnica y táctica colectiva.

Los espacios y el juego sin balón.

El tiro (estático, ruedas, competiciones).

El contraataque-transición.

El 5×5 (media- pista, 2 largos, partidos).

El 5×0 / 5×5 (en equipos sénior con cantidad alta de sistemas).

Entrenar como mínimo un día a la semana:

El 1×1 (exterior, interior, sobre recepción, en toda la pista, a media pista).

El rebote (ofensivo-defensivo).

El 4x4x4.

El balance defensivo.

Las ayudas – líneas de pase (Shell Drill i variantes).

El juego reducido (2×2 y 3×3).

Los juegos lúdicos sobre todo en los calentamientos.

PREMISAS BÁSICAS PARA CONSTRUIR NUESTRO JUEGO

Nuestro ATAQUE

Jugar con intención y ser peligrosos.

Siempre que podamos correr, intentar el contraataque y cargar fuerte el rebote ofensivo. Buscar opciones de 1×1.

Jugar leyendo el juego y proteger la pelota (sin pérdidas).

El juego sin pelota y de espacios:

Trabajar las recepciones, los cortes y la ocupación de los espacios.

Saber como moverse sin balón cuando se produce una penetración, la pelota está en el poste bajo, se produce un mano a mano, un bloqueo directo o un bloqueo indirecto.

Los Sistemas:

Fáciles de jugar o adaptar a todos los tipos de defensas (zonal incluida).

Simétricas y fáciles de comenzar por las dos lados.

Con más de un receptor.

Con diferentes opciones (no un sistema cerrado).

Dinámicos y que generan movimiento

Ajustados a las características de nuestros jugadores.

Sistemas básicos (universales, para jugar contra defensa individual y zona):

En transición.

Para jugar interior.

Para salir a tirar (indirectos).

Con bloqueo directo y/o mano a mano.

Para finales de posesión.

De fondo y banda.

Para atacar contra la presión en toda la pista.

Nuestra DEFENSA:

Imprescindible tener un buen balance parar los 1×1 y controlar el rebote defensivo.

Complementarlo con buenas líneas de pase, ayudas y saber pasar fuerte los bloqueos directos e indirectos.

Tener claros los conceptos defensivos en les situaciones de Bloqueo directo, mano a mano, bloqueos indirectos y poste bajo.

Saber cómo queremos defender las siguientes situaciones de bloqueo directo:

En transición.

En finales de posesión.

Cuando juegan lejos.

Central.

Lateral (desde la banda al medio).

Hacia la esquina.

Con dos pívots arriba (los típicos cuernos).

Saber cómo queremos defender los bloqueos indirectos:

Horizontales y verticales.

Por la línea de fondo y ciegos

Tipo “shuffle”.

En las situaciones de rizo (curl).

Saber cómo queremos defender las situaciones de mano a mano.

Introducir alguna defensa zonal y alguna presión:  nos ayudará a tener más recursos defensivos y saber cómo atacar frente a estos tipos de defensas.

En mi web personal (www.coachberrocal.com) se encuentran otros artículos y documentos sobre entrenamiento y otras experiencias personales.

 

 

 

 

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